Los electos extranjeros o de origen extranjero en Europa

La participación de los residentes extranjeros en la vida pública local

La Lettre de la Citoyennete

Los electos extranjeros o de origen extranjero en Europa

  1. Población extranjera o de origen extranjero abarcando situaciones diferentes, desde personas de la misma nacionalidad, la misma cultura, la misma lengua, la misma religión… hasta extranjeros de cultura, de… diferentes.
  2. Alóctonos, minorías étnicas que designan personas, nacionales o extranjeras, identificables “físicamente” sujetos a discriminaciones “raciales”.
  3. Poblaciones extranjeras, minorías étnicas están infrarepresentadas en todas las elecciones tanto en el porcentaje de candidatos, y más todavía de electos, en relación a su peso en la población excepto en algunos casos a favor del voto preferencial.
  4. Peso electoral despreciable a nivel nacional aunque pueda ser notable a nivel local.
  5. El número de electos aumenta con el tiempo a todos los niveles, municipales…
  6. Las minorías étnicas tienen tendencia a votar izquierda y sus representantes pertenecen, sobre todo, a partidos de izquierda aunque la tendencia a una diversificación se puede apreciar en función de la inserción socio-económica.
  7. Los candidatos y electos de origen extranjero tienen a menudo un nivel cultural superior al nivel medio de la población de origen extranjero y también al de la población nacional y pertenecen a clases medias o superiores.
  8. Aunque estos electos dicen no ser discriminados, las opiniones de sus colegas, las tareas que, a menudo, les son encomendadas (actividades relacionadas con la inmigración) muestran que todavía no son electos como el resto. Algunos han llegado a hablar de identidad asignada más o menos aceptada.
  9. A veces aparecen listas “étnicas”. Muestran, bien sea una insatisfacción ante el lugar ofrecido en las listas clásicas, bien sea una tentativa “comunitarista”. El tipo de escrutinio, el interés en hacer carrera y también la elección ideológica les han perjudicado .
  10. Tipología de electos: líder comunitario, líder asociativo instrumentalizado por los políticos, consejero, candidato étnicamente multiposicional (hijo de inmigrante político que ha triunfado profesionalmente y da una buena imagen de su comunidad), candidata exótica femenina (mujer que encarna una emancipación en relación a los suyos).
  11. Tipología de la participación: Grupo políticamente integrado, situación óptima con una fuerte participación política del grupo y de su élite en la élite política local. Grupo políticamente aislado, situación poco deseable, ni la base ni la élite tienen participación política. Grupo pacificado, cuando la élite participa pero no la base. Grupo movilizado, si la base es políticamente activa pero los dirigentes no están integrados, con riesgo para la estabilidad de la democracia multicultural.
  12. Desde la instauración del derecho de voto, la integración política de las minorías ha progresado y las tentativas de etnización a través de un multiculturalismo comunitario han fracasado.
  13. Para algunos, el debate sobre los derechos cívicos es un espejismo que oculta las lagunas de una política de integración social. Para otros, la ciudadanía permite trascender todas las formas de existencia particulares, étnicas, raciales, cultural o religiosas…

Los electos extranjeros o de origen extranjero en Europa

La dualidad del título (electos extranjeros o de origen extranjero), la diversidad de situación (importancia de las poblaciones interesadas), de legislación sobre el derecho de voto y el código de la nacionalidad, el tipo de elecciones estudiadas (municipales, nacionales o europeas) en los 8 países abordados (Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza) hacen difíciles las comparaciones. Aun así, es posible hacer algunas constataciones.
De salida, “*extranjeros*” o “de origen extranjero” son términos que deberían ser discutidos. En algunos casos se trata de personas extranjeras o de origen extranjero, sea cual sea su nacionalidad de origen; en otros casos se trata de un eufemismo para designar personas “*físicamente identificables*”. El término más utilizado, en este caso, es “*minorías étnicas*” que pueden ser nacionales que tienen todos los derechos de los nacionales pero que son discriminados por sus orígenes. Es el caso del Reino Unido donde se reconocen todos los derechos a los ciudadanos “*diferentes*” o a sus descendientes. Las cosas pueden, entonces, ser descritas en términos “*raciales*”: negros/blancos. En este caso, se combinan, de forma contradictoria, el racismo de una parte de la población que dificulta la aparición de electos “*por sus características raciales*” y, por otra parte, el antirracismo y la concentración geográfica. Pero también puede existir cierta discriminación cuando el derecho de voto ha sido reconocido a personas de origen extranjero en las elecciones locales, o a ciudadanos de la Unión Europea tanto en las elecciones municipales como europeas.
Es esencialmente a nivel local donde aparecen los electos de origen extranjero, su número aumenta y puede, con el tiempo, llegar a ser importante. Por ejemplo, en Bélgica, 1994 a 2000, el número de electos locales de origen no europeo ha pasado de 13 a 92 en la región de Bruselas-capital, de 9 a 40 en Flandes, de 5 a 21 en Valonia. 15 han llegado a ser magistrados municipales, 11 en la región de Bruselas, 3 en Flandes, 1 en Valonia. En 4 ayuntamientos de Bruselas más de un electo sobre 5 es, hoy en día, de origen no europeo, en un municipio de 27 magistrados municipales, lo son 13… En algunos municipios con alta tasa de residentes extranjeros, el 25% de los electos pueden ser extranjeros o de origen extranjero. Ocurre lo mismo en el conjunto de los Países Bajos, donde el número de concejales alóctonos ha pasado de 74 en 1994 a 150 en 1998, esto es, el 1,5% de todos los concejales. Aumento pero subrepresentación, puesto que las minorías étnicas constituyen el 7% de la población.
Esta subrepresentación es, en líneas generales, menor en las grandes ciudades, con fuerte concentración de minorías étnicas y varía en función de nacionalidades, estando unas más organizadas que otras. Hay que señalar que la proporción de candidatos es casi siempre superior a la proporción de electos. En algunos casos, el voto preferencial utilizado por las minorías étnicas ha permitido la elección de un número de candidatos de origen extranjero superior al esperado.
En general, el voto de los “*inmigrantes*” y los electos es más bien de izquierdas. Esta tendencia puede alcanzar más del 80% en algunos países (Reino Unido) pese a que se nota una evolución hacia la aparición de un voto de clase frenado por un racismo explícito o implícito de algunos partidos de derecha. A veces, aparecen listas “étnicas” pero las listas mayoritariamente extranjeras pueden estar prohibidas (Luxemburgo, para los ciudadanos de la Unión Europea). Estas listas pueden traducir bien sea una insatisfacción ante el lugar ofrecido en las listas clásicas, bien sea una tentativa “comunitarista”. El tipo de escrutinio, el interés en hacer carrera y también la elección ideológica les han perjudicado. Pero el comunitarismo puede ser utilizado también por los partidos tradicionales que pueden dedicarse a la demagogia, al menos en el discurso. Finalmente el peso electoral de las minorías es débil a nivel nacional aunque a nivel local puede no ser depreciable.
Los candidatos de origen extranjero deber ser “*sobredimensionados*”: a menudo tienen un nivel cultural superior al nivel medio de la población de origen extranjero y también de la población nacional y pertenecen a las clases medias o superiores. Para ellos, un obstáculo importante es la oposición, real o supuesta, de una parte de la población a estas candidaturas pero es en los partidos donde los límites a participación son más evidentes. Pese a que los electos dicen no ser discriminados, las opiniones de sus colegas, las tareas que, a menudo, les son encomendadas (actividades relacionadas con la inmigración) muestran que todavía no son electos como el resto. Algunos han llegado a hablar de asignación comunitaria más o menos aceptada.
A partir de estas constataciones, se avanzan dos tipos de tipología. Una concierne a los electos tipo líder comunitario, líder asociativo instrumentalizado por los políticos, consejero, candidato étnicamente multiposicional (hijo de inmigrante político que ha triunfado profesionalmente y da una buena imagen de su comunidad), candidata exótica femenina (mujer que encarna una emancipación en relación a los suyos).
La otra concierne a las minorías étnicas y la sociedad en función del grado de participación que varía en función del origen nacional de los inmigrantes. Desde el punto de vista democrático, la situación es óptima cuando los miembros de un grupo étnico tienen una fuerte participación política y su élite forma parte de la élite política local: Grupo políticamente integrado. En la situación menos deseable, ni la base ni la élite tienen participación política, el grupos está políticamente aislado. Cuando la élite participa pero no la base, el grupo puede ser calificado de pacificado. Con el Grupo movilizado, la base es políticamente activa pero los dirigentes no están integrados. En ese caso, puede existir un riesgo para la estabilidad de la democracia multicultural.
Algunos estudios abordan las elecciones regionales, nacionales y europeas. Si las poblaciones de origen extranjero están aquí también subrepresentadas, hay que reseñar también la presencia de electos “alóctonos” a nivel nacional y un aumento de su número, es el caso del Reino Unido (12 electos en el Parlamento), en Alemania (4 en el Bundestag sobre 668 y 15 sobre 1331 en los parlamentos de los Länder), en Bélgica (24 parlamentarios regionales, federales o europeos sobre 518).
Pese a una débil participación como electores, como candidatos y, sobre todo, como electos, las cosas evolucionan favorablemente con un número mayor de electos y una diversificación en función de la promoción social. Desde la instauración del derecho de voto, la integración política de las minorías ha progresado y las tentativas de etnización a través de un multiculturalismo comunitario han fracasado. Para algunos, sin embargo, el debate sobre los derechos cívicos es un espejismo que oculta, de hecho, las lagunas de una política de integración social estructurada y generosa. Para otros, la ciudadanía permitiría trascender todas las formas de existencia particulares, sean étnicas, raciales, cultural o religiosas…

Alemania. Parlamentarios alemanes provenientes de la inmigración.

Los habitantes de origen extranjero representan el 9% de la población. Hay 16 Länder y el Bundestag. El estudio abarca los länder del Oeste (11) y el Parlamento federal: 19 personas de origen extranjero, de las que 14 han respondido a la encuesta. 15 sobre 1331 en los Länder, 4 sobre 668 en el Bundestag; 7 de origen no europeo, 4 de pareja mixta, 3 de pareja europea.
Son parlamentarios de nacionalidad alemana pero la mayoría de los alemanes de “estirpe” les considera extranjeros.
¿Cómo son percibidos? Sólo una parlamentaria rechazó esta pregunta puesto que se sentía plenamente aceptada como diputada alemana. Otro, en cambio, decía: “Al comienzo luché contra esta imagen… y francamente, quién mejor que yo, hijo de inmigrante, puede comprender lo que significa ser inmigrante. Un tercero afirmaba: “Ha sido necesario explicar a los inmigrantes la importancia que reviste, para que una sociedad sea verdaderamente multicultural, el hecho de que una diputada de origen extranjero no se ocupe únicamente de problemas de inmigrantes”
De 14, 6 se ocupan de cuestiones de inmigración, 5 de asuntos interiores, 3 de la comisión de peticiones, 2 de justicia. Son, todos ellos, campos que revisten una gran importancia en la vida de los inmigrantes. Uno, asuntos europeos, 2 racismo, 1 asuntos internacionales cercanos a cuestiones migratorias. 3 educación, de los cuales uno señala proximidad con inmigración. Muchos ciudadanos se dirigen a ellos para pedirles que emprendan acciones de apoyo a favor de los inmigrantes.

Bélgica. Personas de origen extranjero en las asambleas políticas belgas.

Hay 518 parlamentarios en Bélgica. Sólo los 25 diputados europeos pueden ser extranjeros de la Unión Europea. Hay al menos 24 parlamentarios europeos, federales y/o regionales que son extranjeros o de origen extranjero.
De los 25 elegidos al PE: 1 ecologista italiano, 1 liberal luxemburgués, 1 socialista francés.
Parlamento regional de Bruselas. 75 miembros: 12 con al menos un progenitor que no era belga de nacimiento. 3 PS, 2 Ecologistas, 2 Liberales nacidos en Marruecos o Argelia. 1 PS en Túnez, 1 Ecologista en Israel.
Parlamento flamenco. De 174: 1 socialista nacido en Marruecos de un marroquí y una palestina.
Parlamento federal: una ecologista de origen marroquí, otra socialista de padre argelino y madre flamenca.
Senado: una ecologista nacida en Turquía, una ecologista colombiana. 2 senadoras PS cooptados, una de origen turco y una Sfia Bouarfa.
Mohamed Daïf, magistrado municipal.

Concejales. De 1994 a 2000, el número de concejales de origen no europeo ha pasado de 13 a 92 en la región de Bruselas-capital, de 9 a 40 en Flandes, de 5 a 21 en Valonia. 15 han llegado a ser magistrados municipales, 11 en la región de Bruselas, 3 en Flandes, 1 en Valonia. En cuatro ayuntamientos de Bruselas más de un electo sobre 5 es de origen no europeo, en uno de ellos, Saint José, hay 13 sobre 27 con tres magistrados municipales como en Scaerbeck, entre ellos los de finanzas y enseñanza. En Molenbeeck, 3 magistrados municipales de origen magrebí. En las últimas elecciones municipales, el voto preferencial a beneficiado a candidatos de origen extranjero, suponiendo un gran reforzamiento para algunos partidos. En Bélgica podría darse, en las próximas convocatorias electorales, regionales y municipales, una sobrerepresentación de algunas minorías de origen extranjero.

Francia. Los franceses de origen extranjero en las elecciones municipales de 2001.

1.957 candidatos de origen extranjero, que equivale al 7,6%, 1.200 de ellos de origen magrebí sobre 25.871, esto es, el 4,6% y 50 del África negra. 120 candidaturas de ciudadanos europeos, el 0,45%, de ellos 51 eran portugueses, 21 españoles, 18 italianos, 10 alemanes, 10 belgas, 7 británicos y 3 holandeses. En lo que hace al origen extranjero y magrebí, los porcentajes son: izquierda, 7,9% y 5%; derecha, 4,3% y 2,2%; diversos de derecha, 5% y 2,6%; extrema derecha, 2,25% y 0,22%.
Primera vuelta: sobre 1.303 electos, 65 de origen extranjero (5,1%), de ellos 37 del Magreb (2,8%).
Segunda vuelta: sobre 3.062 electos, 173 de origen extranjero (5,6%), de ellos 107 del Magreb (3,5%) y 8 negros. Electos europeos, 11siendo 3 de ellos españoles y 8 portugueses. 8 de izquierdas y 3 de derechas.

Marsella 2001, la comunidad reinventada por los políticos: principales envites en torno a la comunidad musulmana

El comunitarismo como forma de control socio-político de la población y recurso electoral. Comunitarismo desde arriba. La esperanza de Marsella: una especie de consejo de comunidades.
En los años 80, las migraciones magrebíes y africanas eran trabajadas sobre todo por las fuerzas de izquierda que veían en ellas un “vivero natural” frente a una derecha que trataba de recuperar el electorado de extrema derecha. Tras llegar al poder, la derecha se ha visto obligada a trabajar con la red asociativa, los mediadores y los centros sociales. Este realismo administrativo se ha combinado, rápidamente, con el realismo electoral, al descubrir el RPR y DL la necesidad de estructurar sus propias redes en el seno de las poblaciones originarias del Magreb, África negra y Comores.
A partir de finales de los años 90, son sobre todo los envites en torno a la construcción del islam en Marsella. Este proceso de islamización de las apuestas se debe menos a los electores llamados “musulmanes” que a los estados mayores de campaña que se entregan a una verdadera demagogia política… La Gran Mezquita… Así, este debate no debe analizarse como una respuesta a una demanda social emanada de los “musulmanes marselleses” sino como un producto político local… La mezquita, sin que ésta haya sido objeto de ningún tipo de movilización de los “electores musulmanes” en el espacio público local… conduce a apartar del debate electoral a los actores que están más implicados a nivel comunitario, es decir, los imams, las asociaciones religiosas y los responsables de las salas de culto que, de hecho, se hallan excluidos de tomar la palabra en público.
El líder asociativo instrumentalizado: los estados mayores políticos tratan de corromper a los líderes asociativos. El dato nuevo es que los líderes de la “comunidad arabo-musulmana” ya no son considerados como petardos sino que son objeto de requerimientos políticos diversos… “Nosotros queremos a los árabes” en un registro eufemista y edulcorado: los que destacan comunitariamente por su compromiso tienden a ser relegados en provecho de aquellos que ofrecen una imagen “étnicamente correcta”.

Países Bajos. La integración política de las minorías étnicas.

Estudio sobre 12 de Surinam, 12 turcos, 6 marroquíes, 1 de Antillas, 1 de Ghana, en total 32.
Los alóctonos representan el 42% de la población en Rótterdam, el 38% en La Haya y en torno al 43% en Ámsterdam. Estudio sobre la manera como las minorías étnicas utilizan su derecho de voto y de elegibilidad. El grupo étnico como definición objetiva de la etnicidad, en tanto que la comunidad étnica denota el aspecto subjetivo. Un grupo étnico no se constituye forzosamente en comunidad.
La mayoría de los alóctonos son de izquierda. La mayoría de los electos son de la “primera generación”, a menudo hombres con un elevado nivel de estudios. El 19% pertenece a una familia en la que el padre militaba en un partido político. En el 37% el padre era miembro activo de una asociación. Los que tienen su propia empresa son más numerosos que en 1990. El origen social de los concejales alóctonos se aproxima, cada vez más, al de los concejales autóctonos.
La mayoría de los concejales alóctonos no han encontrado problemas particulare en sus contactos con el aparato administrativo. El 66% dicen no sentirse discriminados. La mayoría parecen identificarse con el programa de su partido.
La idea de la creación de un partido étnico es contemplada, tan solo, por un concejal, mientras que el resto lo consideran no deseable o irrealizable, o ambas cosas.
Número de concejales salidos de grupos étnicos en 6 ciudades: Período 86-90: 8; 90-94: 14; 94-98: 21; 98-2002: 35.
Amsterdam: el 25% de concejales pertenecen a alguna minoría, las cuatro minorías más importantes están representadas de forma casi proporcional.
Para el conjunto de los Países Bajos, en las municipales de 1998, el número de concejales de una minoría ha pasado de 74 en 1994 a 150, lo que representa un 1,5% de todos los concejales mientras que las minorías étnicas constituyen el 7%. Excepto en las grandes ciudades, las minorías étnicas están muy infrarepresentadas. Serían necesarios 700 concejales de origen alóctono para llegar a una representación proporcional a escala nacional.

Reino Unido. La desetnización de la representación.

Encontramos en las asambleas de electos, tanto a nivel nacional como a nivel local, numerosas personas naturalizadas, de origen extranjero, incluso jurídicamente extranjeras, cuya localización interesa poco. No se encuentran datos estadísticos sobre ellas, no se les ubica en ninguna categoría estadística. Su existencia no es más que anecdótica.

La noción de minoría

Para los inmigrantes en general, el Reino Unido funciona sobre el modelo asimilacionista del melting pot. La particularidad británica, sin embargo, consiste en añadir la noción de “minoría étnica” que está sólidamente construida, incluida a efectos de las necesidades administrativas y jurídicas, sin estar definida, en cambio, en relación directa con la inmigración. El factor de análisis es el racismo, el criterio blancos/no blancos. Sólo este tipo de población ha sido objeto de estudios sistemáticos.
Los nacionales de las colonias y de la Commonwealt gozan todavía hoy de derechos políticos completos desde el momento en que residen en el Reino Unido.

- 1. La cuestión del derecho de voto de los extranjeros, simplemente, no se ha planteado nunca. Lo que siempre ha estado en juego ha sido el lugar en el espacio público y en las instituciones políticas de los ciudadanos jurídicamente asimilados pero socialmente marcados por el racismo del que pudieran ser objeto.

- 2. El concepto de minoría étnica referida a los que “no son blancos” no es, en todo caso, un invento de los que hacen las estadísticas. Se trata de categorías forjadas por la acción política y por los antirracistas que han acabado siendo adoptadas por las estadísticas oficiales en 1991.
La negritud no es, en este caso, antropológica sino política. Entre los no blancos figuran los árabes, los chinos…

La representación política de las minorías étnicas

A nivel nacional, los candidatos de partidos con posibilidades son prácticamente inexistentes hasta 1979. En 1983, los conservadores presentan 4 candidatos, la alianza centrista 8, los laboristas 14. Ninguno sale elegido.
En 1987 son 6 los candidatos conservadores, 9 de la alianza centrista, 14 los laboristas. Resultan elegidos 4 laboristas. El primer conservador electo se produce en 1992. En 1997, son 9 los electos.
En 2001 tenemos a 16 conservadores, 25 liberales y 16 laboristas, esto es, 57 candidatos por los tres grandes partidos. Resultan electos 12. El porcentaje sobre electos es del 2% y sobre los electores, del 6%.
A nivel local, los primeros electos aparecen en los años 70, prácticamente todos en las grandes aglomeraciones y casi exclusivamente en las filas laboristas. Globalmente, sobre 30.000 concejales electos, 350 pertenecen a esta categoría, la mitad de los cuales lo son en la aglomeración de Londres, siendo el 85% laboristas.
Se percibe una ligera tendencia al voto conservador unida a la promoción social sobre todo en gentes provenientes de India y África oriental, pero todavía en 1997 el 83,5% del voto es laborista.
Dos parámetros: la concentración y el voto racista. En los años 60-70, cuando el candidato era negro, un numero significativo de laboristas blancos no le votaban. Y las concentraciones étnicas no podían compensar este voto blanco. En los años 80, los militantes étnicos ganan influencia en el partido laborista en crisis y el electorado étnico crece considerablemente. Hoy hay unas cincuenta circunscripciones parlamentarias en las que el electorado étnico es superior al 20% y a nivel local existen circunscripciones de mayoría étnica. En los años 80 fue rechazada la reivindicación de “secciones negras”. La condición de una carrera política es la desetnización.

La tendencia a la desetnización

Todas las encuestas sugieren que la inmensa mayoría de miembros de minorías étnicas se definen políticamente y, ante todo, en relación a cuestiones de impuestos, educación, seguridad, sanidad, transporte… La importancia en el Reino Unido de la teoría antirracista ha impedido, a nivel intelectual, la generalización de un enfoque multicultural (versión dura del multiculturalismo). En todo el norte de Europa el multiculturalismo, en su interpretación estrictamente comunitaria, tiende a declinar. La persistencia de una corriente racista en el seno del partido conservador introduce una polarización que hace que la inclinación de las minorías étnicas a votar laborista sea algo más que una anomalía estadística.

La participación de extranjeros y de suecos de origen extranjero en las instancias políticas electas

Trascender por la ciudadanía todas las formas de existencia particulares, sean étnicas, raciales, culturales o religiosas.
Ley 23 de 01/07/75 después de tres años, a nivel local y regional.
Es en los partidos donde son más evidentes los límites a la participación, haciéndose patente la infrarepresentación en las instancias de electos, frente a la sobrerepresentación entre los parados y trabajos sin calificar.
En las municipales de 1998, encontramos 3.624 candidatos sobre un total de 52.837 (6,9%) y 718 electos sobre 13.388 (5,4%) que eran extranjeros de nacimiento. Entre los electos, 359 (49%) eran nacidos en los países nórdicos, 109 (15,2%) en la UE, 92 (12,8%) en Asia, 81 en los países europeos extracomunitarios, y los 84 restantes se repartían entre latinoamericanos, turcos, árabes, negros…
Los extranjeros que residen en Suecia desde hace más de tres años y los suecos de origen extranjero representan el 19% del electorado, en cambio, representan el 8,7% de concejales y el 7,4% en los consejos regionales.
Los suecos de origen extranjero representan el 11,4% de la población mientras que el número de diputados es de 25, esto es el 7,2%,

Suiza. Los electos extranjeros y de origen extranjero.

La reivindicación del derecho de voto y de elegibilidad se lanzó, hace varios decenios, por los inmigrantes provenientes del sur de Europa. El derecho a ser electos existe tan solo en 2 cantones sobre 26, y una ciudad sobre 3.000 en la Suiza alemana, y únicamente los extranjeros del cantón del Jura.
Los extranjeros naturalizados alcanzan el 3% de representantes a nivel federal, cifra es cinco veces más elevada en el consejo municipal de Lausanne, en cuyo ejecutivo son 3 de 7. En Lausanne la población extranjera representa el 35%, de los cuales el 65% es de la UE. 13 electos sobre 100 son de origen extranjero, 3 de color y 6 extracomunitarios. La mayoría son universitarios.
Ley de 1992. Regula el derecho de acceso a la nacionalidad para cónyuges extranjeros de ciudadanos suizos así como el derecho a la doble nacionalidad.
El parlamento federal suizo está presidido por un nacionalizado (franco-belga). Sobre 200 diputados, 5 ó 6 son de origen extranjero.

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