Varias personas denuncian múltiples y graves agresiones en el CIE de Aluche

Publicada 09 de Octubre de 2017 21:02

Madrid-150x150

Madrid, 6 de octubre 2017

El pasado sábado 30 de septiembre, cerca de 50 personas se escaparon del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. Muchas de estas personas habían sido trasladadas al CIE de Madrid desde la frontera, inmediatamente después de su entrada en territorio y tras superar una travesía peligrosa y potencialmente traumática.

Tras estar sometidas a una situación de privación de libertad en un espacio hostil como es el CIE y en el que las situaciones de estrés y ansiedad se suceden a las vulneraciones de derechos, realizaron un intento desesperado de escapar.

Según relatan las personas afectadas, estos hechos habrían dado lugar a una sucesión de malos tratos tanto hacia las personas que participaron de la fuga como hacia las que no lo hicieron.

Así, un joven explica que cuando terminó la cena y se dirigía a su celda, habría sido interceptado por dos agentes de la policía nacional que le habrían empujado y propinado una brutal patada en el pecho. El joven ha estado vomitando sangre posteriormente lo que ha implicado que tuviese que acudir al servicio médico.

Otras dos personas se escaparon al ver la puerta abierta y fueron halladas por varios agentes de la policía nacional en las inmediaciones del CIE. Entonces, explican que no opusieron resistencia y se colocaron las manos en la cabeza. Según refieren, habrían sido esposadas y golpeadas durante varios minutos. Una de ellas habría llegado a perder el conocimiento. Actualmente tienen el cuerpo cubierto de hematomas como las activistas de SOS Racismo han podido comprobar.

El ambiente de represión se habría mantenido. El domingo 1 de octubre, mientras se formaba la fila del comedor, un joven que no participó en la fuga, esperaba su turno. Según informa, un agente de policía les habría hostigado para que formasen la fila, entonces habría cerrado la puerta en la que estaba apoyado aplastando su mano. Las demás personas presentes gritaron para que abriesen la puerta al ver que se le había pillado y sangraba. El joven cuenta que fue obligado a permanecer en el comedor hasta que finalizó el turno a pesar de que la mano le sangraba. Posteriormente, fue trasladado al servicio médico del CIE y al hospital donde recibió tratamiento y una sutura.

Asimismo, el lunes 2 de octubre a las 23.30 horas, después de que se realizase el recuento de la noche, las personas que están ubicadas en el módulo de la primera planta afirman haber recibido golpes indiscriminados e insultos por parte de los agentes de la policía nacional.

Esto lo explican en una carta firmada por cerca de 40 personas y dirigida al Juez de Control. En dicha carta relatan “todos los días nada más levantarnos recibimos tratos racistas, empujones, insultos, amenazas (…) qué pasa con nuestro respeto, nuestros derechos y nuestra dignidad”. Además expresan en estos términos lo que supone el encierro en CIE: “tenemos nuestras familias sufriendo afuera, hay personas a las que deportan y no tienen nada de familia ni nada de dinero en su país o incluso llevan toda su vida en España y los quieren deportar. Esto, señor juez, es un infierno”.

Dos de las personas que relatan haber sufrido agresiones han recibido una denuncia por parte de la policía. Cabe recordar el análisis del Defensor del Pueblo ante este tipo de procedimientos:

“el problema se acrecienta cuando, paralelamente a dictarse un auto de sobreseimiento provisional por no haber podido encontrarse indicios de delito en la denuncia formulada por las posibles víctimas, estas personas reciben notificaciones de la instrucción de Diligencias Previas que se siguen de forma paralela en un Juzgado de Instrucción y que tienen su origen en la denuncia formulada por funcionarios de policía por los mismos hechos que denunciaron los interesados. Si bien estas denuncias dan lugar con frecuencia a la apertura de un juicio oral –dado que pudiera tratarse de un delito de atentado a la autoridad y de lesiones- en estas quejas se refleja la preocupación de que ambos procedimientos en su fase preliminar, originados por denuncias cruzadas sobre mismos hechos hayan recibido un tratamiento claramente diferenciado que, según el criterio de quienes sostienen su pretensión, no parece encontrar una justificación objetiva, dada la asimétrica línea investigadora”.

Con el apoyo de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura y de la Asociación Libre de Abogados, SOS Racismo ha iniciado los trámites para denunciar estos hechos.

Desde SOS Racismo queremos mostrar nuestra preocupación por estos hechos tan graves y solicitar una investigación de los mismos. Alertamos de la posibilidad de que las personas afectadas sean deportadas, poniendo de este modo barreras al esclarecimiento de los hechos y su posible reparación. Por todo ello, exigimos la paralización de las deportaciones de todas las personas afectadas y testigos de estos hechos.

Contacto de prensa:
Dánae García – 602 009 546


Sos Racismo Madrid


175x175bb

Agenda

Portada

Valla

Fotografía Amnistía Internacional

Banner Docu Sos Cast

Colabora

Colabora económicamente con SOS Racismo de la forma que tú prefieras:

Socios Es
Comunicación

Revista Mugak

Mugak64 65 Portada

nº64 Y 65